THE LIGHT OF LIFE:
REALIDAD y TECNOLOGÍA
Al presentar este recurso energético, mi enfoque es el de ayudar a las personas a entender con qué estamos tratando, para que no caigan en interpretaciones erróneas, supersticiosas, míticas o misteriosas a cerca de un fenómeno energético que es en la actualidad totalmente aceptable y comprensible.
Hoy en día tenemos una tecnología que nos permite hacer paralelismos y ofrecer ejemplos, tales como las ondas de TV o la transmisión digital de datos, que explican las transmisiones energéticas y ofrecen una respuesta, al menos en parte, a muchos fenómenos que eran inexplicables hasta hace poco tiempo.
Para comprender más plenamente, debemos distinguir entre simple energía y Energía que contiene conocimiento trascendente acumulado desde el origen del tiempo, como “The Light of Life”.
A este propósito quiero explicar que “The Light of Life” no es simplemente "energía", sino un cuerpo de conocimiento codificado en la energía o, más precisamente, en luz. Es energía con "contenido". Lo que ha sido generalmente mantenido en lo oscuro es que mucho del llamado conocimiento misterioso esotérico viene desde otra realidad y/o existencia dimensional. Podría ser específico o general en su contenido y aplicaciones.
Hoy, gracias al desarrollo de la tecnología moderna, el concepto de la energía transportando información o conteniendo datos es comprensible por todos. Aunque no muchas personas saben exactamente cómo funciona, lo usan diariamente en sus ordenadores, teléfonos, aparatos domésticos y equipos profesionales.
Respecto a la transmisión de televisión y radio por ejemplo, como sabemos, las ondas de frecuencia de la radio y canales de TV están siempre y en todas partes alrededor nuestro. Sin un instrumento para recibir la señal y descifrar el contenido, sin embargo, es como si no existieran. Es solamente cuando encendemos la radio o la TV que podemos sintonizar con los distintos canales, cada uno con sus propios programas y contenido diferente. Análogamente con la transmisión de la radio - televisión, “The Light of Life” es energía transmitiendo contenido trascendente codificado en sus frecuencias. Podríamos decir que "recibir" sería exactamente la palabra correcta, porque al sintonizar en este depósito de Conocimiento es como si estuviéramos actuando como un receptor. La tecnología de la fibra óptica y la transmisión digital de datos proporcionan otra analogía racional para el fenómeno de la transmisión de energía y Conocimiento que es “The Light of Life”. Cada instante, millones y billones de bits de datos son transmitidos desde una parte del mundo a otra a la velocidad de la luz. Todos los días, nuestras propias comunicaciones y conversaciones parten de nuestras casas y oficinas al toque de una tecla y viajan, como datos, transmitidos por la energía. Sin importar donde se encuentre su destino, llegan en un instante.
El proceso de transmisión de “The Light of Life”, de nuevo, funciona de un modo análogo. Conocimiento trascendente codificado es transmitido por medios energéticos, instantáneamente.
Mi trabajo es habilitar a las personas que quieren "recibir" “ The Light of Life”, a sintonizarse con esta energía benévola y decodificar el contenido de Conocimiento para su propio viaje vital, intuitivamente. No estamos tratando con un contenido intelectual en el sentido convencional, sino más bien con luz codificada, que se traduce en iluminación y transformación, incluyendo el nivel celular y genético. El Conocimiento trascendente codificado es lo que hace de este recurso una herramienta poderosa para la transformación y la expansión de conciencia, llevando a un profundo bienestar individual e iluminación.
Podemos utilizar estos paralelismos de un modo claro y racional. En cierto tiempo hubiera sido imposible incluso imaginar esto, pero ahora es un concepto y una realidad con la que podemos relacionarnos. De hecho, no es coincidencia que esta Energía se esté manifestando a sí misma a la humanidad ahora, cuando hay una realidad tecnológica que puede darla a entender en términos racionales. Este proceso energético es paralelo a lo que está ocurriendo en la realidad tecnológica del siglo XXI y si hubiera venido demasiado pronto, no habría sido comprendido.
“The Light of Life” es una fuente de Conocimiento muy antigua y, al mismo tiempo, muy contemporánea y avanzada. Viene de la dimensión más ancestral del universo y es tan vieja como la conciencia misma. Es solamente ahora, conmigo como conducto, que esta Energía se está manifestando en esta realidad, para ser transmitida para el beneficio del mundo.
REALIDAD, MENTE RACIONAL y CIENCIA
El universo es una miríada de diferentes frecuencias energéticas . Por supuesto, el universo es energía. Dentro de él hay muchas dimensiones y planos diferentes de existencia. Incluso la ciencia está empezando a hablar de esto en términos reales, por ejemplo los defensores de la Teoría de La Cuerda y otros han postulado que hay muchas dimensiones en el universo. Yo me permito decir que nosotros mismos existimos en diferentes dimensiones al mismo tiempo; somos, a decir verdad seres multidimensionales.
“The Light of Life” es una Energía multidimensional, un recurso interdimensional de Conocimiento trascendente, codificado en energía. Accedemos e él de un modo interdimensional, más allá del plano racional. Esto puede parecer complicado pero no lo es en absoluto. Una vez que lo hayan experimentado se darán cuenta de que es difícil de explicar y , sin embargo, tendrán conocimiento interno de ello.
Si vamos atrás unos cientos de años, a parte de la pequeña porción de luz visible que usábamos para percibir el mundo, no sabíamos que existían todas las otras frecuencias y longitudes de onda, desde los rayos cósmicos a las ondas de radio. Las diferentes frecuencias de energía que se usan hoy eran aún desconocidas hasta hace unos cien años atrás. Estos fenómenos no pueden ser revelados a los sistemas sensoriales humanos sin la ayuda de instrumentos o aparatos técnicos.
Podría ser instructivo recordar que como humanos percibimos el mundo a través de unos parámetros muy estrechos. De hecho, percibimos la realidad con una banda muy pequeña de frecuencias energéticas dentro del espectro de energía conocido.
Es sabido que la luz visible, que nos parece blanca, es en realidad un arco iris de frecuencias diferentes cuando se mira a través de un prisma. Tenemos una banda visual estrecha, limitada a las frecuencias de onda dentro del espectro que llamamos “luz visible". Todo lo que está fuera de esta banda es invisible a simple vista, ¡pero existe!
Mantener la vida es ciertamente una cuestión de alimentar el cuerpo físico y de cuidarlo, pero hay otro elemento tan importante, si no más, que es la fuerza de vida o la energía vital, como quieran llamarlo. Muchas personas tienen una cierta conciencia de ello. La humanidad no está suficientemente avanzada como para poder "captarlo" con instrumentos científicos así que todavía existe en el reino de lo desconocido, pero cada ser humano es la expresión y el testimonio de ello. Traspasar nuestros límites sensoriales nos ha permitido reconocer la existencia de fenómenos más allá de nuestros parámetros perceptivos. Algunos ya constituyen parte de nuestra realidad; otros todavía pertenecen al mundo del ignoto.
Desde un plano más alto de conciencia, podemos ver que el universo es "un todo" y que todos sus elementos son partes de esa totalidad. Por mucho que tratemos de concretarlo con esfuerzo, situarlo en un contexto o explicar cómo funciona, la verdad es que somos parte de esta inmensa totalidad que funciona perfectamente, de forma espontánea. En el universo, las cosas suceden en armonía de acuerdo con un perfecto orden más elevado.
Nuestra necesidad humana de subdividir y catalogar viene del hecho de que, por naturaleza, percibimos y comprendemos racionalmente en un orden separado. La mente racional puede solamente percibir algunos fragmentos de conocimiento pero, en realidad, todo está conectado. Cuanto más se eleva nuestra conciencia, mejor conseguimos tener una mayor visión de conjunto, siendo capaces de percibir ciertas correlaciones entre nociones que, desde un plano inferior, aparecen separadas y desconectadas. Mas por muy grande que la imagen pueda ser, es solamente una parte de la totalidad.
Ahora que hemos llegado a un nivel suficiente de conciencia y conocimiento como para tener una visión más grande de nuestra realidad, la ciencia está en posición de ver las conexiones y combinar teorías y disciplinas que estaban separadas y diferenciadas hasta hace sólo algunas décadas. Sin embargo ningún descubrimiento científico o teoría racional podrán nunca abarcar todo el conocimiento o explicar el universo. Porque el universo es posibilidad infinita y eterna. Los científicos están buscando la teoría unificada, una sola teoría capaz de explicarlo todo, sin tener en cuenta que nuestra base de conocimientos, por muy extensa que pueda ser, será siempre solamente una parte mínima de la inmensidad que está ahí afuera.
Paradójicamente el impulso de tener una explicación definitiva sobre el universo es un ejercicio inútil y sin embargo estimula a la humanidad para traer saber adicional. Incluso cuando una teoría global parece haber sido encontrada, podrá solamente ser una explicación interina y transitoria. Nuestro conocimiento es acumulativo y está en constante expansión, y nos permite formular teorías en base a los elementos que han salido a la luz en esta realidad hasta este momento, para conectar los fragmentos dispersos del conocimiento que tenemos a nuestra disposición. Cada vez que pensamos que hemos encontrado esa teoría, en otro punto otro individuo importa una nueva pieza del puzzle y la teoría tiene que ser revocada para tomar en cuenta el nuevo descubrimiento. Esto ha estado sucediendo a lo largo de toda la historia.
El trabajo que la ciencia va realizando explorando el conocimiento es muy útil para la humanidad en muchos sentidos, pero tratar de explicar el universo será siempre únicamente un ejercicio mental y racional. Es útil recordar que lo juzgamos todo con parámetros intelectuales limitados, por muy grandes e importantes que pudieran parecernos a nosotros. Lo racional puede producir únicamente verdades parciales y teorías transitorias. Lo que podemos ver, percibir y estudiar es solamente una interpretación de lo que es, pero la mente humana en general muy a menudo lo considera como una verdad absoluta.
La Energía no sigue un plan racional sino que sigue una trayectoria más elevada. La Energía tiene su propia conciencia. En las teorías, y no importa lo aparentemente válidas que sean, siempre hay una falla, porque excluyen lo que no tiene prueba mensurable. Tienen en cuenta solamente el nivel racional y por lo tanto parten de unas suposiciones muy restringidas. Occidente se pensaba único y especial hasta que Marco Polo fue a China. Era lo mismo para Oriente, donde China pensaba que era el centro del mundo y el universo hasta que descubrió Occidente, más allá de sus propias fronteras. Cuando se conocieron, ambos vieron cosas que nunca habían imaginado. ¡Un nuevo mundo apareció de repente!. Desafortunadamente, hasta el día de hoy todavía existe mucha de esta actitud egocéntrica en el planeta.
Cualquiera que trae algo nuevo encuentra resistencia para empezar. Tenemos muchos ejemplos de ello en épocas recientes y lejanas, como Elvis, Mozart, Stravinsky, Galileo, Einstein y una larga lista de artistas, científicos, filósofos que fueron mal interpretados al principio y a menudo perseguidos por sus ideas, todo porque no se adhirieron a las tradiciones agonizantes.
En la práctica, ser capaz de expandir el conocimiento puede significar un salto enorme en términos de calidad de vida, erradicando muchas enfermedades y mucho sufrimiento inútil al que estamos todos directa o indirectamente expuestos en este mundo. La humanidad se está haciendo más y más sensitiva y abierta a la energía y puede percibir ciertos fenómenos. Ahora es el momento para nuestros cocientes racionales de hacer un salto en la conciencia para que podamos ver más de lo que hay más allá.
REALIDAD, MENTE RACIONAL
y CONOCIMIENTO INTUITIVO
Nuestra habilidad intelectual es lo que nos permite a nosotros, los seres humanos, crear la realidad en la que vivimos. Como seres multidimensionales, sin embargo, nuestro cerebro no es mas que una pequeña parte de la totalidad de nuestra conciencia. Hasta cierto grado, éste sería cómo el procesador en un ordenador. Tiene la habilidad de procesar y almacenar los datos de nuestras experiencias y nos permite navegar dentro de ese constructo.
Aunque la mayoría de las personas están acostumbradas a pensar de un modo diferente, realmente no hay nada nuevo en este mundo. Como el proverbio dice, no hay nada nuevo bajo el sol. Todo lo que existe aquí ya existe en alguna otra parte del universo. Y aquí, la mente racional no hace nada más que reordenar los elementos que llegan a través de la intuición.
Nuestra realidad es como un laboratorio experimental donde nuevos elementos de conocimiento de varias partes del universo están llegando constantemente. Éstos son nuevos para la humanidad pero no nuevos en un sentido absoluto. Ya sea que estén aquí o que vengan en el futuro, existen ya en otro lugar, en otro mundo, tiempo, dimensión... Aquí no inventamos o creamos nada en términos de conocimiento, mas bien “presentamos” elementos ya existentes en el universo. Tenemos solamente el privilegio de introducir o reintroducir elementos de saber que son ya parte del Universo, tenemos solamente el privilegio de reinventar la rueda, por así decirlo. Todos contribuimos en traer fragmentos del conocimiento que ayudan a expandir el tejido de esta realidad.
El conocimiento original es intuitivo y el intelecto no hace nada más que ordenar de nuevo y adaptar el saber que ya está aquí. El intelecto nunca descubre nada nuevo. El conocimiento intuitivo es lo que nos permite expandirnos.
Esta realidad es co-creativa, en ella nos manifestamos a nosotros mismos para expresar nuestro viaje individual. La intuición es parte de la realidad de cada ser humano pero a menudo no se le ha permitido manifestarse. El carácter único de nuestra realidad individual y colectiva está basado en una necesidad inherente de tener un fundamento intelectual, racional, para procesar y dar sentido a cada porción de nueva información intuida a medida que aflora. ¡La paradoja es que lo que sabemos no es necesariamente lo que es!.
La tendencia de los seres humanos a otorgar una importancia suprema a la mente racional, degenera en excesivos pensamientos y en la absorción en uno mismo y en el mundo. Por lo tanto, sucede que el uso colectivo de la mente cerebral se convierte en un incesante diálogo interno que está siempre activo y consumiendo la fuerza vital. Más allá de cierto umbral, este parloteo mental bloquea la conexión intuitiva con el ser multidimensional y no somos ya capaces de reaprovisionar eficazmente el nivel de fuerza vital necesario para mantener la vida y la salud. Esta debilidad dificulta nuestra habilidad de regenerarnos y curarnos a nosotros mismos.
El conocimiento intuitivo es un don natural. Cuando nacemos, estamos naturalmente abiertos a él y nos encontramos a nosotros mismos en una especie de situación mágica. Después de unos cuantos años, sin embargo, lo perdemos porque la sociedad en general, siendo inconsciente de ello, no provee una educación que mantenga esa magia. A decir verdad, ocurre lo contrario. La mayoría de las puertas de la percepción son cerradas por la enseñanza académica y la educación, que son necesarias para manejarse en este mundo, pero obscurecen el aspecto no racional e intuitivo. El intelecto es favorecido y recompensado y por consiguiente, nuestra parte mágica es descartada e inhibida. El conocimiento intuitivo da el acceso a una conciencia más elevada, puedes “ver” la conciencia de tus vidas previas y las múltiples posibilidades de tu existencia.
The Light of Life es realmente un método muy poderoso e inmediato. Despierta ciertos potenciales latentes al disminuir el diálogo mental e incrementa significativamente el potencial intuitivo para el conocimiento. La Energía refuerza la comunicación con las otras dimensiones de nuestro ser; restaura y aumenta la habilidad intuitiva que es natural en la infancia.
La humanidad crea demasiadas reglas, que por su naturaleza inhiben la capacidad de las personas para escucharse o asumir la responsabilidad de si mismas. Muchos buscan a un guía, un maestro que les diga qué hacer. Pero nadie lo sabe todo y no hay una sola regla, dieta, o estilo de vida que sea correcto para todos.
Conectarse con el ser superior revela el camino correcto para cada uno. Este proceso realmente ilumina. Si tú puedes “ver”, no tienes ya que venerar a nadie nunca más. Tú tienes tu propia voz interior.
The Light of Life respeta y apoya la propia voluntad. Todos pueden acceder a la sabiduría y, escuchando en el silencio, pueden intuir las respuestas para sus propias necesidades. Cuando tienes verdadero conocimiento de ti mismo y de los parámetros con los que tratas, trasciendes la necesidad de códigos preestablecidos o patrones de comportamiento. La mayoría de la humanidad está entrenada para obedecer ciertas leyes y a veces es más fácil para la mente racional o emocional solamente seguir y obedecer lo que la Ley o lo que Dios supuestamente dijo, antes que ser consciente y comprender realmente los principios del universo. Por supuesto ciertas leyes y pautas de comportamiento son útiles para una convivencia pacífica, pero en efecto, es realmente observando o experimentando cómo los principios universales funcionan y cómo éstos se relacionan con los esfuerzos humanos, que seremos capaces de actuar de acuerdo con nuestro propio ser y situación, en armonía con nuestro entorno.