La Energía que Transforma
Conocí por primera vez a Howard Y. Lee (de origen chino, ciudadanía americana) una tarde de noviembre del 2001 en Bolonia, mientras participaba en una sesión terapéutica colectiva invitada por los amigos de Rub&Dud que organizan los seminarios y encuentros con este “terapeuta energético” , como él mismo se define. Algún día después Rub&Dub me ofreció la posibilidad de entrevistar a Howard Lee; acepté con agrado la oportunidad de hacer alguna pregunta a este terapeuta de pocas palabras, tan poco dado a teorizar, pero de efectos muy interesantes ampliamente contrastados a lo largo de su larga y notoria práctica profesional (también Carlos Castaneda se benefició de ellos y le dedicó uno de sus libros: “El Fuego Interno”) en California, donde vive y, desde hace algún año, también en Italia. Surgió el diálogo que reporto en las próximas líneas, tras el cual decidí participar en el seminario de Inducción de la Energía que Howard Lee iba a realizar a principios de diciembre. El trabajo concreto y simple que allí aprendí, y que practico varias veces al día con placer y beneficios inmediatos para utilizar el acceso a “The Light of Life” (“La Luz de la Vida”, como Howard Y. Lee llama a la energía con la que opera y a la que conecta a los participantes en el seminario), contribuye desde entonces en un modo claro a mi conciencia y resistencia al estrés, favoreciendo transformaciones lentas, más o menos sutiles pero inequívocas.
¿Cómo puede definir The Light of Life?. ¿Qué es esta energía?
No se trata solo de energía sino de un completo cuerpo de conocimiento que proviene de las mas altas dimensiones, una fuente divina, y puede ser aplicada en muchos otros ámbitos además de en la terapia. Este flujo de información tiene una cualidad, una naturaleza femenina y, algo nuevo para la humanidad, se hace accesible en un modo más generalizado justamente en esta época en la que desde hace mucho tiempo domina la fuerza masculina con efectos de desequilibrio conflictivo que generan violencia y una cierta dureza.. Esto no tiene que ver con la dimensión particular de hombre/mujer o con la diferencia entre sexos, sino con cualidades de tendencias de fuerza que se contraponen y que actúan sobre todos los seres. Esta energía tiene un fortísimo poder transformador, no en modo superficial sino desde el fondo; inicia un proceso de fortalecimiento que ayuda a las personas a liberarse de improntas negativas, hace salir de miedos y confusiones , ayuda a ver las cosas más desde lo alto y a parar ese diálogo interno continuo que infecta la mente y bloquea intuición y creatividad.
¿Qué diferencia hay entre usted y otros expertos practicantes y maestros de Qi Gong o de meditación?
Qi Gong es un término genérico colectivo, puede ser traducido como “técnica de la energía” y en China se aplica a muchos campos entre los cuales las artes marciales para el ataque y la defensa o técnica para hacer circular mejor la propia energía, optimizándola, para mejorar las funciones y los procesos biológicos, favorecer los intercambios, etc. Pero muchas personas entre aquellas que practican artes marciales o técnicas de respiración no obtienen mejoras netas en su propia salud o mayor tonicidad y bienestar, es más, en algunos casos se pueden verificar empeoramientos y debilitamiento. Pocas personas en cambio tienen acceso a las técnicas de “Shen Gong” a las que me refiero, que recurren en cambio a fuentes energéticas externas a la propia, más elevadas, divinas, espirituales. Todo esto existe y otros además de mi acceden, aunque a menudo se apropian añadiendo importancia personal, explicaciones y discursos de los que derivan después las diferentes escuelas, a veces contrapuestas entre ellas. Los sistemas teóricos interpretativos y estructurales se convierten así en un obstáculo que bloquea la fuerza transformadora de esta energía.
¿Cómo ha adquirido la capacidad de acceder a esta energía?.
Sin darme por esto una particular importancia, yo he nacido con esta capacidad, aunque se han necesitado décadas para desentrañarla y separarla de las varias teorías médicas y energéticas de las religiones, mitos, supersticiones, creencias y descreimientos existentes. He tenido este don innato y no veo en ello nada de especial o extraño. Para mi es un deber: estoy aquí para traer algo, al igual que todos hemos nacido con algo que traer, que realizar. Esto concierne a toda la realidad y también a la creatividad. Mozart no ha inventado su música, sino que la ha traído al mundo, tomándola desde fuera de esta dimensión, de las esferas más elevadas. Y así Einstein con sus teorías. Hay muchas personas que descubren tener habilidades especiales, algo de más respecto a los otros, un don, digámoslo así; pero no llegan nunca quizás al fondo de ellos mismos ni a ir más allá del límite de asociar este don a mitos religiosos y teorías filosóficas. Desgraciadamente la mayor parte de las veces quien se da cuenta de tener algo en particular se siente especial, una persona importante, proclama incluso ser un dios y después va fundando religiones, escuelas, corrientes, etc. Yo hago simplemente mi trabajo: inducir a quien lo desea la conexión permanente con esta fuente que informa y transforma. La cuestión especial de esta energía es que es pura, es decir, es transmitida directamente sin ser teñida por rituales inútiles ni esquemas mentales que la transformarían. El proceso es paragonable a una transmisión digital de datos: no hay interferencia personal entre mi y quien la recibe, aunque yo hable y haga algunos movimientos para distraer la mente racional de los participantes y evitar que interfiera con la transmisión directa de los códigos de acceso a esta energía superior y superpersonal.
¿Hay cosas que favorecen o que impiden la transmisión y la percepción de esta energía?. Por ejemplo hábitos alimenticios, estilos de vida...
Es la misma energía la que te guía y, por lo tanto, entrando en contacto con ella, cada uno sabe qué hacer porque la intuición es incrementada, las personas descubren su propia sabiduría y comienzan a recorrer con claridad y determinación el sendero de su vida. Este acceso es como una conexión con la enciclopedia del conocimiento, da verdaderamente auto-poder porque da la posibilidad de afrontarse a sí mismos y los propios límites en lugar de crear dependencias y esclavitudes como en muchas escuelas y grupos guiados por gurús o maestros, razón por la cual las diversas corrientes están a menudo en conflicto entre ellas. The Light of Life es para la libertad de las personas y para el libre desarrollo: basta con participar una sola vez al seminario de Inducción de la Energía para ser inducidos y obtener por siempre la conexión con esta fuente de conocimiento. Muchas veces no veo nunca más a los participantes, no es necesario, y por lo tanto no se genera un vínculo emotivo y afectivo condicionante. A menudo quien vuelve lo hace por el placer de estar colectivamente en la energía y en mi campo de poder, mas a los fines de la inducción y de la transformación no es necesario.
¿Cuántos años tiene?.
63 en marzo.
¿Dónde ha nacido?
En Hong Kong.
¿Se tiñe el cabello ?
No.
Marcella Brizzi, Médico del Centro Studi Ting. Experta en naturopatía, dirige la escuela para Operadores Sanitarios Naturópatas en Bolonia.