"Quiero expresar mi admiración y gratitud a un maestro excepcional, Howard Lee, quien me ayudó a recuperar mi energía y me enseñó un camino alternativo que conduce a la plenitud y el bienestar."
Así escribe Carlos Castaneda al dedicar uno de sus libros más bellos “El fuego Interior” al maestro chino.
Afable y discreto, Howard Lee, chino de nacimiento, 60 años cumplidos en Marzo pasado, físico de atleta, acupunturista y extraordinario maestro de Kung Fu, es muy conocido en Los Angeles por sus capacidades curativas innatas que propasan los confines de los instrumentos y métodos tradicionales. Lee es el maestro y curador a quien se han dirigido durante años el antropólogo Carlos Castaneda y sus aprendices, además de personas comunes, y personajes que sobresalen en el mundo del espectáculo y de la cultura de Hollywood.
"En los últimos treinta años no salí nunca de Los Angeles, ahora comprendí que llegó el momento de cambiar” así, el maestro a quien Castaneda expresó su reconocimiento, viajará a Europa por primera vez, donde dará Talleres y conferencias.
En los años sesenta, las artes marciales eran casi desconocidas excepto para aquellos que veían los films de James Bond. Ud. enseñaba Kung Fu en el momento del boom de las películas de Bruce Lee. ¿Cuáles son sus reflexiones acerca de la interpretación occidental del Kung Fu como disciplina violenta?
Bueno (sonriendo) , el Kung Fu es violento. Se usa para la autodefensa. Además en China, naturalmente, no existen los deportes como los nuestros, o por lo menos, no existían en los tiempos antiguos, anteriores al advenimiento de los deportes occidentales. La gente tenía solamente los variados estilos de Kung Fu como medio de condicionamiento físico, para hacer algo práctico, digamos. Hay dos formas de hacer Kung Fu. Cuando es preciso, su naturaleza es violenta, pero en definitiva el aspecto más importante es aquel para la salud. La práctica cotidiana sirve para el mantenimiento de la salud, pero también como medio para conocernos a nosotros mismos, en nuestras relaciones con las emociones. Siempre me incliné hacia los aspectos dirigidos a favorecer la salud. Sin embargo, es importante no descuidar los aspectos de autodefensa o combativos, porque ese es el modo en en el que permanece reconocido. Además, aprender la parte combativa de las artes marciales permite tratar con las emociones y sentimientos personales, con los pensamientos y actitudes filosóficas hacia los que te rodean. A la larga, naturalmente,si alguien se interesara sólo por el aspecto combativo, dudo que tuviera paciencia, ya que el Kung Fu precisa ser practicado de manera diligente. Digo a mis estudiantes que puede suceder, una o dos veces en la vida, estar envuelto en una situación en donde podríamos tener necesidad de usar algo para defendernos, pero día tras día, la cuestión es defenderse del propio sí, de la propia tendencia a abusar de nosotros mismos, de la tendencia autodestructiva, en definitiva se trata de autodisciplina.
¿Cuál es su opinión sobre el verdadero significado del Kung Fu?
Kung Fu está traducido fonéticamente a las lenguas occidentales, pero en chino simplemente significa “Hacer alguna cosa“. En China cuando se dice “Ir a hacer un poco de Kung Fu” quiere decir ir a realizar alguna tarea, o practicar algo de esto o aquello, cualquiera sea la disciplina. Así, ir a la cocina a hacer un poco de Kung Fu, quiere decir ir a la cocina a cocinar algo. “Realizar algo",.
ese es el concepto de Kung Fu. La disciplina de un arte marcial es la autodisciplina, y es aprender a usar los recursos del cuerpo más eficazmente. La mayoría de las personas hace un uso muy limitado de las propios recursos del cuerpo, salvo aquellos atletas profesionales o cosas parecidas. Pero respecto a esto, debo decir que los deportes occidentales, desarrollan sólo un aspecto del cuerpo. El Kung Fu es mucho más, incluye a la persona entera.
¿Cuál es su experiencia en el campo de la Acupuntura?
Mi ex suegro viajaba por todo el mundo con un par de paquetes de ajo. No hablaba inglés ni ninguna otra lengua. Más tarde, comenzó a enseñar en el área de Los Angeles. Fue uno de los primeros profesionales en Estados Unidos, en los años cincuenta. En aquella época había uno o dos acupunturistas en todo ese país, uno de ellos era él. Alguno de sus alumnos fundaron la “Clínica para el tratamiento del dolor” de la Universidad de California (UCLA Pain Clinic). Originalmente, estaba basada en la acupuntura. Yo comencé mi profesión privada con la acupuntura en los primeros años de los setenta. Antes de eso, había sido asistente de mi suegro en diversos períodos.
¿Cómo y cuándo conoció a Carlos Castaneda por primera vez?
Lo conocí en 1974 cuando vino a mi estudio para asistencia. Tenía un grave problema de salud. Trabajé sobre él. En aquel tiempo no sabía quién era, si bien él me hubiese mencionado que era discípulo de un cierto médico-brujo indio, si mal no recuerdo, que le estaba enseñando el poder. No me gusta indagar a las personas más allá de lo que ellas quieran decirme, así que nunca supe quién era, o sea, alguien que había escrito libros famosos. Hasta muchos años más tarde, cuando el reconoció mi ayuda en uno de sus libros. El me trajo todos sus libros y los leí. Tienen un valor profundo en términos de enseñanza.
Recordando los días de aprendizaje con Castaneda, ¿era un buen alumno?
Carlos era muy respetuoso y muy atento. Era consecuente en la práctica en las clases de Kung Fu y se las arreglaba siempre muy bien. Tenía algunas limitaciones en la coordinación, pero eso sucede con muchas personas. Era más que un estudiante, era un amigo. Algunos años más tarde, me dijo que sabía de mí antes de venir para curarse. Alguien le había dicho que yo era un tipo de Los Angeles que enseñaba Kung Fu y que hablaba como Don Juan...
Principalmente estudiaba artes marciales. Y de manera más informal, algo de medicina y otras cosas. Pero nunca llegó a aprender el procedimiento de “The Light of Life", porque se fue antes de que yo recordara cómo inducir a los otros a la energía.
¿Cómo es su método de “The Light of Life"?
Este ha sido un proceso de despertar y recordar. Durante mi vida he sido capaz de recordar cosas intuitivamente y he practicado por mi cuenta. Se podría decir que fui a la escuela solo, dentro de mi mismo, por algunas decenas de años. Usualmente veo la necesidad, de mis pacientes, de mis alumnos y de la gente en general, de poder apagar la “charla” mental interna que consume una gran cantidad de energía y que distrae mucho. Yo mismo me encontraba así cuando tenía 19 años, cuando de repente me transformé en alguien silencioso, es decir, mi actividad cerebral interna se aquietó. Desde entonces comencé a recordar gradualmente, y poner en práctica lo que iba recordando. Así, años más tarde, recordé finalmente el proceso entero de cómo inducir otras personas a la energía. Naturalmente, como dicho proceso comienza conmigo y no forma parte de una larga tradición o de una estructura institucionalizada la gente quería saber cómo llamarla, querían un nombre. No recuerdo exactamente de dónde provino el nombre, recuerdo que alguien pronunció la frase “The Light of Life", y allí surgió ..
¿Cuál es la esencia de su Taller de “Inducción a la energía"?
Este Taller dura sólo un día, durante el cual los participantes vienen y tienen acceso a esta energía, que uso para curar, exactamente la misma energía. Cualquier persona puede venir a tomarla. Luego, se la posee para toda la vida. No hay errores sobre esto. Cada uno la recibe. Es un proceso en el cual establezco un potente campo energético que implica a cada participante. Se podría decir que la enseñanza es realizada sobre un plano más elevado. De hecho, es transmitida enérgicamente, sobrepasando los procesos racionales del pensamiento. Este es el motivo por el cual es absoluto y no se encuentran interpretaciones erróneas. Está codificado energéticamente, si se quiere. La fuente de la energía a la que han accedido los participantes del Taller, es un potente instrumento de transformación de calidad trascendental. Rejuvenece a nivel celular y energético, prolonga la juventud, aumenta la belleza y la longevidad.
En Abril, Ud. vendrá por primera vez a Europa. Muchas personas lo están esperando a Roma. ¿Cuál es su vínculo con nuestro país?
Bien, con toda honestidad, no tengo ideas preconcebidas. Poseo un instrumento de gran valor, útil a quienquiera, no importa en que parte del planeta se encuentre. Sucedió que... pienso que existe una conexión espiritual. Estoy muy agradecido de haber sido invitado. Estoy muy feliz de poder compartir este conocimiento con las personas que quieran acceder a la energía de “The Light of Life“. Sin reservas. Quiero agradecer a todos aquellos que me concedieron esta oportunidad de visitar vuestro hermoso país.