El Guru que no quiere serlo

de Luciano Zubillago - 12 Septembre 1999, La Prensa (Buenos Aires)

Hace poco tiempo una amiga homeópata me pide que la acompañe a un workshop que Howard Lee, el médico de la energía, iba a conducir en Londres. Me entusiasmó la idea. Howard Lee no es el típico médico acupunturista, o maestro de kung fu o mucho menos gurú de alguna secta orientalista. Es el creador de un nuevo sistema sanativo y de una farmacopea de medicina energética que trata específicamente desórdenes psicológicos, emocionales y energéticos. Creó normas de energía en movimiento que provocan la curación a nivel energético y celular. Lee es el maestro y curador a quien se han dirigido durante años el antropólogo shamánico Carlos Castaneda y sus aprendices, además de personas comunes, y personajes que sobresalen en el mundo del espectáculo y de la cultura de Hollywood.

"Yo quiero expresar mi admiración y gratitud a un maestro excepcional, Howard Y. Lee, por haberme ayudado a recuperar mi energía y haberme enseñado una vía alternativa que lleva a la plenitud y al bienestar”. Así se expresa Carlos Castaneda dedicandole uno de sus libros mas bellos, El Fuego Interno. Y en otra ocasión escribe, “Dice un proverbio chino: un sifu (maestro) por un día equivale a un padre por una vida. Howard Lee es ese tipo de sifu: un maestro y un guía hacia la luz. Su extraordinaria dominio y habilidad sobre la energía hacen de él el mas admirado y respetado practicante en el arte de manejar la energía. Estoy orgulloso de haber sido uno de sus estudiantes"

Afable y discreto, Howard Lee, chino de nacimiento, 60 años cumplidos en Marzo pasado y físico de atleta, me recibe un martes por la tarde en su estudio de Santa Mónica. “En los últimos treinta años nunca he salido de Los Angeles, ahora he visto que es el momento de cambiar”, así “el médico de los brujos”, comenta que en Septiembre próximo va a estar en Buenos Aires. Hay gente que entra y otra que sale, el ambiente es informal, la entrevista comienza...

¿Usted ha estado trabajando como médico acupunturista y maestro de kung fu por más de treinta años en Los Angeles. Cuál es la diferencia con el trabajo energético que realiza actualmente?

Es muy diferente. En aquellos días cuando practicaba la medicina china y la acupuntura también utilizaba energía, canalizaba energía, con el fin, digamos, de realizar tratamientos más efectivos. Pero con el tiempo, gradualmente fui eliminando las técnicas tradicionales, tanto las agujas como las hierbas, y me concentre en apuntar mis dedos, si Ud. quiere, a los diversos puntos energéticos, sean estos de acupuntura, chakras o vórtices del cuerpo energético. Hoy en día ya no necesito de puntos u otras referencias, no debido a un desarrollo del conocimiento en el sentido tradicional, lineal. Es que con el tiempo gradualmente recordé y comprendí las posibilidades que estaban abiertas. Pero usar, digamos, el intento para curar requiere de energía, a menor energía es mayor la actividad que se debe desplegar a nivel físico.

¿Usted ha desarrollado un método para que otras personas también se beneficien del acceso a esta fuente de energía. Como desarrolló este método de inducción?

Todo ha sido un proceso de despertar y recordar. Durante mi vida he sido capaz de recordar cosas intuitivamente y he practicado por mi cuenta. Se podría decir que fui a la escuela solo, dentro de mi mismo, por algunas decenas de años. Es todo un cuerpo de conocimiento que no esta todavía recuperado totalmente. Es el trabajo de toda una vida. Usualmente veo la necesidad, de mis pacientes, de mis alumnos y de la gente en general, de poder apagar la “charla” mental interna que consume una gran cantidad de energía y que distrae mucho. Yo mismo me encontraba así hasta los 19 años, cuando de repente me transformé en alguien silencioso, es decir, mi actividad cerebral interna se aquietó. Desde entonces comencé a recordar gradualmente, y poner en práctica lo que iba recordando. Así, luego de años de autodisciplina, recordé finalmente el proceso entero de cómo inducir otras personas a la energía. Naturalmente, como dicho proceso comienza conmigo y no forma parte de una larga tradición o de una estructura institucionalizada la gente quería saber cómo llamarla, querían un nombre. No recuerdo exactamente de dónde provino el nombre, recuerdo que alguien pronunció la frase “The Light of Life", y allí surgió.

¿Que efectos tiene esta energía sobre la gente. Es para el equilibrio físico, la salud, la longevidad o solo para aquellas personas interesadas en algún tipo de desarrollo espiritual?

El cuerpo físico es la parte más débil de este ser multidimensional, por eso requiere de tanto cuidado. Por lo general, el cuerpo físico pierde cohesión cuando envejece. Es por eso que cuando las personas alcanzan los cuarenta y cincuenta años empiezan a aumentar no solo de peso, también se expanden en términos estructurales. Pierden cohesión así surgen las enfermedades. Pero hay un trasfondo energético de todo esto que es la perdida de energía. Y que se da por lo que habíamos hablado antes, la charla mental y ciertos hábitos. El acceso a esta frecuencia energética permite recuperar la coherencia física, revertir el proceso de expansión. Esta es una energía transformadora, que proviene de planos mas abstractos y que actúa a un nivel multidimensional. Es un proceso energético y de conocimiento muy poderoso que no es solo para curar, también va a despertar la creatividad y elevar la conciencia. Las personas que han estado practicando la Luz de la Vida por un período de tiempo han experimentado muchos cambios. No solo transformaciones físicas y emocionales. Transformaciones que están en relación con necesidades personales, individuales de cada persona. Debido a que estas transformaciones no son dictadas a partir de dogmas o creencias religiosas, no hay ningún tipo de ataduras. Y al no haber linaje, al comenzar todo conmigo no hay nadie que le inyecte cosas superfluas o distorsiones, tiene esa pureza. Yo siempre digo, cuando una persona esta lista para mi, yo estoy listo para esa persona. Es un proceso de compartir.

¿Carlos Castaneda es muy conocido en la Argentina. Cuál ha sido la relación que tuvo con él?

Bueno, lo conocí en 1974 cuando vino a mi estudio para asistencia. Tenia un problema muy grave de salud. Trabajé sobre él. En aquel tiempo no sabía quién era, si bien él me hubiese mencionado que era discípulo de un cierto médico-brujo indio, si mal no recuerdo, que le estaba enseñando el poder. No me gusta indagar a las personas más allá de lo que ellas quieran decirme y de que sean personas honestas. Así que nunca supe quién era, o sea, alguien que había escrito libros famosos. Hasta unos 12 años más tarde, cuando el reconoció mi ayuda en uno de sus libros. El me trajo todos sus libros y yo los leí. Tienen un valor profundo en términos de enseñanza.

¿Recordando los días de aprendizaje de Castaneda, ¿era un buen alumno?

Carlos era muy respetuoso y muy atento. Era consecuente en la práctica en las clases de Kung Fu y se las arreglaba siempre muy bien. Tenía algunas limitaciones en la coordinación, pero eso sucede con muchas personas. Era más que un estudiante, era un amigo. Algunos años más tarde, me dijo que sabía de mí antes de venir para curarse. Alguien le había dicho que yo era un tipo de Los Angeles que enseñaba Kung Fu y que hablaba como Don Juan...Principalmente estudiaba artes marciales. Y de manera más informal, algo de medicina y otras cosas. Pero nunca llegó a aprender el procedimiento de “The Light of Life", porque se fue antes de que yo recordara cómo inducir a otros a la energía.

¿Yo creo que sigue siendo muy difícil, incluso hoy en día, con todos las transformaciones científicos y tecnológicos de los últimos 50 años, alejarse del criterio de realidad del materialismo. Sin embargo estoy de acuerdo con la gente con la que he hablado de que la práctica de los movimientos de la Luz de la Vida generan una especie de expansión del campo energético...Es esto lo que sucede?

Bueno, hay una cantidad de significados en relación palabras que se usan actualmente como campo energético y muchas otras. La energía es multidimensional. Nosotros vivimos simultáneamente en diferentes planos de existencia. No es que el cuerpo físico se amplíe, es que Ud. se pone en contacto con las otras capas o planos de su ser. En general la gente tiene diversas experiencias. Es verdad es muy difícil de explicar, creo que todavía no hay lenguaje para explicarlo, pero hay ciertos equivalentes en el mundo físico. Por ejemplo en el ámbito de las comunicaciones tenemos el caso de de la transmisión de la información a través de la luz, con las fibras ópticas. Buenos, esto es importante porque permite explicar los fenómenos energéticos de los que estamos hablando sin necesidades de dogmas, experiencias milenarias u otros sistemas de creencias.

¿Vió la película The Matrix?. Pareciera que esta emergiendo en la cultura popular, y esto se puede ver en la industria del cine con la manipulación de imágenes, un renovado interés por abordar y explicar fenómenos y experiencias que de otra manera estarían limitados al mundo espiritual y religioso. Cree que este tipo de películas ayuda a entender mejor los fenómenos energéticos?

Si pero de una manera diferente. La película es importante pero en relación al tema de que vivimos una parte de la ilusión. Esto es lo que muchos místicos y personas religiosas han dicho que la vida es una ilusión. Pero no es así, la vida no es una ilusión. Y en relación a la película el problema es que la vida es algo real y a su vez no lo es. Todo lo que nos sucede en este plano de existencia está ya presente en el universo, de esta manera el mundo es una ilusión, un dejá vú. Pero no hay fuerzas malignas que nos estén controlando. Tenemos libertad de elección. Lo que sucede es que debemos deshacernos de una cantidad de hábitos y bagajes que nos condicionan y nos limitan el desarrollo en términos de conocimiento, claridad y conciencia.

¿Es Ud. un gurú, un líder de un nuevo movimiento espiritual y religioso?

No yo no soy, ni podría ser un gurú. Ese rol es parte del viejo paradigma, de una forma de pensar antigua. Todo lo contrario, lo que yo planteo es que la gente retome control sobre sus propias vidas. En oraciones la gente requiere de ayuda. Como cuando uno tiene problemas en la casa y llama a un plomero. Pero hoy en día no hay necesidad de pedirle a otra persona que nos diga como manejar nuestra propia vida. Hay gente que me pregunta porque tengo yo este conocimiento y habilidad sobre la energía, bueno, es como preguntar porque Mozart tenía esa habilidad para componer. No se si es privilegio o no, porque no es una cuestión del ego. Todos somos co-creadores de esta realidad, unos traen unas cosas otros otras, y otros disfrutan sin traer nada (se ríe). Todos somos parte de la matriz.

¿Luego de haber realizado exitosos workshops en Europa, vendrá a la Argentina. Que piensa hacer en Buenos Aires?

El propósito de estos workshops es el de compartir el conocimiento y permitir a la gente acceder a esta energía. Esto va a ayudar a que la gente realice cambios en sus vidas. Mas allá de los sistemas de creencias y estilos de vida de cada uno, ya que la inducción la realizo a un plano que no es el físico, ni es el mental. Es una apertura de la percepción, de la conciencia que se produce cuando uno se baña, por decirlo así, en esta energía. Esto es lo importante. Porque la charla, las palabras, los conceptos, son para entretener a la mente racional, para romper los dogmas, los miedos y las ideas preconcebidas. Por ejemplo, en términos de autocuración, todas las cosas que se podrían hacer con tan solo aquietar la charla mental. Solamente eso, sin maestros, sin nada. Las posibilidades que se manifiestan enormes y están ahí.

© copyright Luciano Zubillago 1999